En los procesos de producción y aplicación de áridos, el polvo es a la vez el héroe invisible del trabajo y el capítulo de riesgo del que menos se habla. En todas las fases, desde la trituradora al juego de cribas, desde el envasado hasta el extendido en obra, las partículas finas que se incorporan al aire pueden afectar a largo plazo a la salud respiratoria si no se controlan correctamente. En nuestra acumulación de tres generaciones de suministro de piedra natural, al canalizar los áridos de calcita de origen Saraylar (Isla de Marmara) desde las plantas de procesamiento aliadas hacia los sectores de construcción, hormigón y paisajismo, observamos que el control del polvo se convierte en una disciplina práctica tanto en producción como en aplicación. En este artículo compartimos una perspectiva del proveedor sobre la lectura correcta del riesgo de silicosis, la selección del equipo de protección individual, los sistemas de cortina de agua y aspiración, y los estándares actuales de salud laboral.
En el origen del riesgo de silicosis se hallan las partículas de sílice cristalina, es decir, las partículas respirables de cuarzo. En este punto existe una diferencia notable entre los tipos de piedra natural. El árido de mármol de origen calcita y dolomita es, por estructura, predominantemente de carbonato de calcio y su contenido de sílice cristalina es bajo. El árido de dolomita blanca procedente de los yacimientos de calcita de la región de Saraylar se evalúa en la mayoría de los lotes con un contenido de cuarzo por debajo del uno por ciento. En cambio, en los áridos de granito, cuarcita y algunos derivados del basalto la proporción de sílice cristalina puede llegar al veinte o treinta por ciento. Esta diferencia no significa que el árido de calcita esté absolutamente libre de riesgo de silicosis, pero rebaja de manera notable su perfil de riesgo frente a agregados de alto contenido de sílice como el granito y similares. Aun así, la exposición prolongada al polvo mantiene en la agenda capítulos como la bronquitis crónica, el asma laboral y la pérdida general de función pulmonar. Por eso, en cada tipo de árido el control del polvo debe abordarse como una disciplina básica de salud laboral, con independencia del porcentaje de sílice del agregado.
En el lado de la planta de producción, el primer eslabón del control de polvo son las salidas de las trituradoras. La nube de polvo generada al fragmentar la piedra en la trituradora primaria y secundaria se concentra alrededor de la cabina de trituración. En las plantas de procesamiento aliadas, en este punto entran en juego las boquillas de pulverización de agua. La pulverización de agua en fina niebla en la cámara de la trituradora y en la cinta de salida impide que las partículas de polvo queden suspendidas en el aire y hace que caigan al suelo por masa. La cantidad de agua se usa de forma medida, porque un exceso eleva el grado de humedad del árido y genera problemas en la fase posterior de cribado. La correcta calibración es uno de los indicadores que muestran la madurez técnica de una planta de áridos.




